El Baloncesto llegó a Puerto Rico a raiz de la guerra Hispanoamericana (1898), cuando unos soldados americanos instalaron un arco de barril, como si fuera un canasto y utilizaron una pelota de fútbol para jugarlo. Hasta el año 1913 se jugó en esa forma irregular, principalmente como entrenamiento, y nunca de acuerdo con las Reglas Oficiales.
En el año 1913 la Asociación Cristiana de Jóvenes, que se conoce como la YMCA, presentó el primer partido de acuerdo con las Reglas Oficiales del Deporte. Este fue el comienzo del crecimiento asombroso del deporte en Puerto Rico.
Los Primeros Torneos
Unos años después de la introducción del "Baloncesto Reglamentario" la YMCA organizó los primeros torneos entre sus socios, y luego creó una organización, a la que dió el nombre de Liga de Baloncesto de San Juan.
La Liga operó durante varios años, y entre sus logros figura el haberse extendido fuera de la zona metropolitana de entonces, llegando a Rio Piedras y Bayamón.
Esta gestión inicial de organización fue decisiva en la organización eventual del deporte.
Baloncesto al Aire Libre
La YMCA tenía 2 canchas, pero la que existía bajo techo resultaba muy pequeña para el público asistente y se jugó principalmente al aire libre. Ocasionalmente la lluvia obligaba trasladar el partido al gimnasio. Hasta años recientes el deporte fue jugado al aire libre principalmente.
Lo ocurrido en los torneos de la YMCA señala que el deporte ganó adeptos rápidamente.
Los Primeros Años del Deporte
Los primeros años del deporte en Puerto Rico fueron años de intensa promoción. Los que sabían jugar baloncesto lo enseñaron a los que deseaban aprenderlo. Así fue propagándose el deporte por toda la isla.
En esta primer etapa llegó a Puerto Rico un grupo de la ciudad de Chicago. Todos jugaban baloncesto y aquí lo enseñaron, formando también un quinteto que forma parte de la Historia del Deporte, porque le dió la meta de vencer al "Lane Tech".
Los juegos eran entre equipos de una misma zona, y solo en contadas ocasiones se jugaba entre zonas.
El Crecimiento del Deporte
A fines de la década del veinte el deporte cobró gran fuerza y llegó el momento en que prácticamente todas las ciudades y poblaciones tenían un equipo. Los equipos se visitaban y eso motivó a que cada día de fiesta o domingo se efectuaran numerosos encuentros en toda la isla. Los informes periodísticos señalaron la inmensa popularidad del deporte en Puerto Rico.
El Grito de Unión
Esta era la situación cuando el escritor de deporte Julio Francis Edwards lanzó su histórico grito llamado la unión de los equipos de baloncesto en una organización que reglamentara el deporte y celebrara los torneos de Puerto Rico.
A fines del año 1929 se efectuó una reunión a ese fin y en enero de 1930 quedó organizada la "Asociación Puertorriqueña de Baloncesto". El mismo año de 1930 se efectuaron los primeros torneos de Puerto Rico.
Las Primeras Dificultades
La organización del deporte se enfrentó a sus primeras dificultades en el mismo año en que se materializaba. Eran pocos los árbitros, las canchas no eran buenas ni los que intervenían en el deporte ni el público, tenían una idea muy firme respecto a la disciplina.
Con todos los inconvenientes que surgieron terminó exitosamente la primera temporada de la organización.
Al año siguiente fueron aún mayores las dificultades de la Asociación Puertorriqueña de Baloncesto, apenas comenzaba la temporada surgió una situación que motivó que se retiraran unos equipos y formaran una nueva organización, bajo el nombre de Asociación Deportiva de Puerto Rico.
El Progreso del Deporte
Durante 2 años compitieron las organizaciones, pero eventualmente desapareció la Asociación Puertorriqueña de Baloncesto y quedó la Asociación Deportiva como única organización del deporte de las canastas.
Bajo la dirección del Profesor Oscar Loubriel hubo un gran progreso en el campo del baloncesto, no solamente en el orden técnico, sino también en cuanto a la organización general. Pero llegó el momento en que Oscar Loubriel decidió dar por terminada su participación en el deporte, desde jugador hasta dirigente.
Con su retiro desapareció la Asociación Deportiva de Puerto Rico y por unos años regresó el deporte a una situación difícil, en que la actividad era prácticamente local, principalmente en el área metropolitana.
El Nacimiento de la FIB
A fines del año 1936 un grupo de jugadores de baloncesto bajo el liderato de Emilio E. Huyke, se dieron a la tarea de organizar el deporte sobre bases estables y con una serie de ideas de gran creatividad.
Crearon el Club de Futuras Estrellas de Baloncesto, el primer movimiento en el mundo para la organización del baloncesto a nivel infantil.
Con esa base, y finalizada su primera actividad, crearon la Federación Insular de Baloncesto, la que fue más conocida por sus siglas, "La FIB".
Innovación en el Deporte
La FIB procedió a introducir nuevas normas en el deporte creando más categorías, uniformando los árbitros y estableciendo premios especiales.
Llevó las asambleas anuales de la organización a las poblaciones pequeñas, estableció una Liga Autónoma par alas categorías Superior y dió apodos a los equipos.
Creó un mecanismo publicitario, fomentó el deporte en todos los niveles y dió un sentido de unidad a todos los integrantes de la Federación.
Principalmente estableció un Código de Disciplina que se aplicó inflexiblemente, y que realmente dió al deporte una disciplina ejemplar.
El Jubileo de Plata del Baloncesto
En el año 1938 la FIB, que celebraba sus actividades a base de una cuota de veinticinco centavos al año de cada uno de sus miembros, logró el respaldo del Instituto del Turismo para conmemorar 25 años de Baloncesto Reglamentario en Puerto Rico. Tal repaldo era la ayuda económica para traer a Puerto Rico uno de los equipos del baloncesto colegial de Estados Unidos.
La selección no pudo ser más afortunada, entre varios candidatos se seleccionó la Universidad de Long Island, dirigida por Clari F. Bee que está considerado como uno de los grandes maestros del deporte de las canastas, y quien ofreció una serie de clínicas en Puerto Rico, las que ayudaron grandemente al desarrollo del deporte.
Series Internacionales
El éxito deportivo y económico de la celebración del Jubileo de Plata del baloncesto en Puerto Rico, movió a la Federación Insular de Baloncesto a continuar con la celebración de series internacionales.
En el transcurso de los próximos años de la FIB, trajo a Puerto Rico la Selección Nacional Cubana, la Universidad de la Habana, la Escuela normal de la República Dominicana, el equipo "Cachorros" de México y en segunda ocasión la Universidad de Long Island.
Ni siquiera los años de la Segunda Guerra Mundial se interpusieron en el camino triunfal de la FIB.
A través de su sistema de Directores de Secciones y de Categorías, la FIB había establecido una escuela que le producía líderes al deporte. Cuando Huyke fue llamado a servir durante la Segunda Guerra Mundial, su término lo completó José L. Cantero, y luego electo a la presidencia Germán Rieckehoff.
Regreso a la Normalidad
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el baloncesto regresó a la normalidad.
En tan solo tres años había recobrado todo su vigor y se iniciaba la expansión de la categoría superior.
Participación Internacional
Puerto Rico inició su participación en juegos internacionales en el año 1935 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en El Salvador.
Desde entonces ha participado interrumpidamente en estos juegos, y en Juegos Panamericanos desde 1955 así como en juegos olímpicos desde 1960.
Ha competido en tres campeonatos del mundo y en 1974 compite por cuarta ocasión.
Su participación internacional es lo que lleva a Puerto Rico a ser anfitrión del VII Campeonato Mundial.
Cambio de Dirección
A fines del año 1948se disolvió la Liga Puertorriqueña de Baloncesto, que era la organización creada por la FIB para la División Superior, y el año siguiente lo hizo la FIB misma, cediendo ambas a presiones de la Administración de Parques y Recreos Públicos.
La Administración, un organismo gubernamental se hizo cargo del deporte por unos años y luego los apoderados de los equipos de la división Superior crearon el Circuito de Baloncesto Superior cuyo nombre fue cambiado posteriormente al actual.
Bajo la Federación de Baloncesto de Puerto Rico el baloncesto ha tenido sus mayores logros.
En los Ultimos Años
En los últimos años los logros del baloncesto puertorriqueño han sido muchos. Tales logros incluyen una medalla de Plata en Juegos Panamericanos, otra en Juegos Centroamericanos y del Caribe, un sexto lugar en Juegos Olímpicos y la Medalla de Oro en el Torneo Centroamericano y del Caribe.
El deporte atraviesa por su mejor momento en todos los niveles. La calidad del deporte en tales niveles es extraordianria .
Pero más que nada, la celebración en Puerto Rico de una Campeonato Mundial de Baloncesto, es señal de que el deporte ha conquistado su mayor logro.
El Equipo Nacional de la Categoría Superior es una responsabilidad de la Liga Superior, la que designa un Gerente General para el equipo, quien labora conjuntamente con el Director General de la Liga. Existe un comité que hace el seleccionado nacional de hasta 30 jugadores. Cuando Puerto Rico tiene compromiso Internacional, el Equipo Nacional surge del seleccionado. Una organización separada maneja todos sus trabajos bajo la supervisión del Director General y de la Federación de Baloncesto, que es quien otorga el aval de participación internacional.
Desde hace muy pocos años tiene Puerto Rico un Equipo Nacional en forma, ahora si lo tenemos.
******** EL AUTOR ES RECONOCIDO COMO EL PADRE DEL BALONCESTO. ESTE ARTICULO FUE EN 1983.
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La Invensión del Baloncesto - 1891
Un buen día de la primavera de1891, el decano de Educación Física del Springfield Collage de Massachusetts, una institución de la YMCA (Asoc. de Jóvenes Cristianos de EU), sugirió la creación de un deporte con características muy definidas.
El Doctor Luther Gulik pensaba en un deporte colectivo, que pudiera jugarse en el Gimnasio del Colegio. El objetivo era encontrar una distracción para sus alumnos entre los torneos de "Football" americano, que se jugaba en otoño y el de baseball que se celebraba en al primavera. El largo invierno de la región impedida la práctica de deportes al aire libre y de ahí la necesidad de inventar un juego bajo techo.
Gulik dió su encomienda, que en la práctica fue una orden, a James Naismith, un profesor de Educación Física de la Institución, que nació en Canadá en 1861.
Naismith dedicó largas horas a tratar de inventar el nuevo deporte, pero sus esfuerzos fueron en vano. Al llegar el invierno tuvo que recurrir a tomar elementos de deportes conocidos y combinarlos con algunas ideas nuevas.
Así nació el baloncesto, en una sola noche redactó las reglas del nuevo deporte. Aunque las mismas han evolucionado mucho desde entonces, sus fundamentos se mantienen vigentes.
Los estudiantes de Springfield aprovecharon las vacaciones navideñas de 1891 para difundir el baloncesto en sus localidades. Lo próximo fue la determinación de la YMCA de promocionar el desarrollo del nuevo deporte en todas sus instituciones.
Las Primeras Reglas
El invento de Naismith consistió en introducir una pelota en un cesto de melocotones colocado a una altura de 3.05 metros (10 pies). Hoy, cien años más tarde, el canasto se mantiene a esa misma altura.
Los balones eran de diferentes tamaños y peso, aunque la mayor parte de las veces se utilizaban balones de futbol. Hay referencias históricas de utilización hasta de bolas medicinales (Medicine Ball), que pesaban más de un kilogramo.
El número de jugadores era limitado y se dice que en 1892, en el mismo colegio de Springfield, llegaron a tomar parte 150 jugadores.
El terrero no tenía medidas definidas y las mismas dependían de la cantidad de jugadores por cada bando.
En los inicios del desarrollo del deporte, la bola no se "dribleaba" (hacer rebotar en el suelo). La mayor parte de las veces era imposible por la composición y lo pesado de los balones y lo irregular del terreno.
En los primeros años, los canastos estaban tapados en su parte inferior, por lo que había que utilizar una escalera para sacar el balón cada vez que se lograba una encestada. En 1900 se utilizó la primera canasta abierta al fondo, lo que permitió aligerar el juego.
Después de cada canasto se efectuaba un salto entre dos en el centro del terreno.
Con el tiempo, las reglas del juego se fueron adaptando a las necesidades de los gimnasios cerrados. En 1895 la YMCA publicó unas "reglas oficiales", lo que le brindó alguna uniformidad al juego.
Así se redujo la cantidad de participantes y se fue regulando el tamaño del terreno de juego. En la primera década del presente siglo, se redujo a cinco (5) la cantidad de jugadores por equipo, y 26 por 14 metros, las medidas del rectángulo donde se jugaba.
En las reglas originales de Naismith, cada enceste valía 3 puntos, mientras los llamados "tiros libres" valían 1. Cada jugador que recibía falta personal al momento de tirar al canasto, recibía una oportunidad de hacer un tiro desde un área predeterminada, sin que nadie lo molestara. Por eso se le llamó ""tiro libre".
Al principio Naismith colocó la línea del tiro libre a una distancia se 6 metros (19 '8 ") del canasto, pero tres años más tarde la acercó a 405 metros (15 '7 ") como medida par afacilitar la encestada y de esa forma desalentar y tratar de reducir la violencia entre jugadores, que en ese tiempo era un verdadero problema. Como resultaba tan difíl encestar un "canasto de campo", las tiradas libres tenían un gran valor táctico.
Un año después redujo de tres puntos a dos puntos, el valor de lo que se conoce como un canasto de campo.
La calidad de los balones utilizados mejoró considerablemente, a la vez que se prohibió que un jugador pudiera dar más de un paso con la pelota en sus manos.
Esta combinación produjo que los jugadore scomenzaran a "driblear" con más frecuencia, a la vez que mejoró considerablemente la calidad de la técnica individual y colectiva del juego.
A pesar de la enorme popularidad que logró el baloncesto de inmediato, Naismith no se sentía plenamente satisfecho , porque el deporte todavía era demasiado violento/ un tiro libre al agredido no resultaba suficiente. Naismith, quien además de trabajar como profesor de educación física, era estudiante de teología, siguió alterando las reglas para refinar aún más el deporte.
Precisamente por eso determinó que se eliminara del juego cualquier jugador que cometiera cuatro faltas personales. En 1943 el máximo de faltas permitidas se elevó a cinco, cantidad que se mantiene vigente en todas las ligas, excepto la Asociación Nacional de Baloncesto, conocida por sus siglas en inglés, NBA, que la subió a seis.
En 1906, los canastos se colocaron en tableros rectangulares de madera, hasta ese momento estaban aferrados a un poste.
De inmediato se produjeron intentos, que antes de entrar a l canasto, golpeaban al tablero. La introducción del tablero también multiplicó geométricamente la cantidad de bolas que al fallar, permanecían en juego. Ahí surgió la importancia de los reboteros, que capturaban esos intentos fallidos. Obviamente, los hombres más altos tenían más posibilidades de capturarlos.
Otros resultados de la colocación de los tableros fue la especialización, pués además de los hombres altos que se quedaban cerca del canasto esperando los intentos fallados, surgieron los tiradores.
Hoy, todos los equipos de todas las ligas tiene jugadores con funciones especializadas, lo que ha ayudado a mejorar aún más la calidad del juego y por tanto del espectáculo.
Resulta fascinante que al cabo de cien años, el baloncesto que se juega hoy en día se parezca tanto al que inventó James Naismith. Es prácticamente imposible que él o cualquiera de sus compañeros de época hubiera siquiera imaginado que aquel juego se iba a convertir en un deporte, espectáculo, negocio, medio de diversión y distracción, que se practica hoy día en todos los rincones
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1 comentario
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Sí, ya lo sé, llevas mucho tiempo esperando ese día en el que por fin vas a probar lo que muchos de tus amigos ya llevan haciendo varios años. Seguro que te habrán contado que esquiar es uno de los deportes más divertidos y te garantizo que no se equivocan. Quizá antes no les tomabas muy en serio pero ahora estarás con unas ganas como para contar cada día que pasa. Según lo has visto en televisión parece un deporte fácil, tus amigos también te lo dicen, será cuestión de ponerse los esquís y luego tener cuidado con no perder el equilibrio.
Una vez más con la estación invernal llega la temporada de esquí.
Con esta práctica deportiva además de diversión y caras bronceadas, llegarán las terribles agujetas y los lamentos por haber dejado otro año más una preparación física de lado.
Este año estamos a tiempo de evitarlo si seguimos los programas de acondicionamiento físico, que hemos preparado para vosotros.
Recordad que las dichosas agujetas estarán presentes a pesar de que entrenéis regularmente, pero en tal caso, serán una simple molestia debido al cambio de actividad física que desaparecerán rápidamente y no os impedirán disfrutar de un solo día de nieve.
Las temibles de verdad sólo aparecen cuando llegamos a la estación comiéndonos el mundo y sin habernos preparado. Serán horribles y no las sufrireis al menos durante tres días. Pero no os estoy contando nada nuevo, ¿verdad?.
Podréis elegir entre un programa diseñado para practicar bien esquí alpino o bien esqui de fondo.
¿Esquí alpino o esquí de fondo?
El alpino, el más tradicional, subimos en un remonte y bajamos la pendiente elegida, se diferencia del esquí de fondo en que es más intenso pero el esfuerzo es más corto.
En ambas especialidades la mayor parte de los grupos musculares de nuestro cuerpo entran en acción.
En el alpino es más importante el trabajo del tren inferior, pero en el de fondo, no tan exigente para las piernas, no descansa una sola parte de nuestra anatomía. El tren superior colabora de manera fundamental en un estilo en el que sin su ayuda casi no avanzaríamos.
Realiza estos ejercicios entre 3 y 4 días por semana y comienza con ellos al menos 5 semanas antes de subir a la nieve. La diferencia será clara: las agujetas casi ni las notarás, y además aprovecharás más tiempo esquiando en lugar de lamentarte.
Lo ideal sería que además añadieses a tu entrenamiento algo de ejercicio cardiovascular como nadar, correr, montar en bici o en un simulador de
esquí que podrás encontrar en algunos gimnasios, entre 15 y 30 minutos
al terminar los ejercicios del programa.
EL ESQUÍ, LA LIVERTADA TOTAL
La montaña siempre ha fascinado al hombre, en sus alturas parecen estar las respuestas más profundas del ser humano. Algunas montañas son tan remotas e inaccesibles, que los deportistas más temerarios han hecho de ellas el gran reto de su vida. Y claro, de ellas uno vuelve sintiéndose más sabio, como si hubiera visitado el cielo. Todo eso en cierto grado lo experimenta un esquiador y si en algo coinciden todos, es en la sensación de libertad que transmiten los impresionantes escenarios que se contemplan en cualquier estación de esquí. Pero si encima esquiamos bien, la sensación de velocidad, movilidad y libertad será total y, por ello, se puede decir que hay pocos deportes tan gratos como éste.
ANTES TIENES QUE EQUIPARTE BIEN
En primer lugar hay que saber que el material que utiliza un principiante ha de ser el apropiado a su nivel y debe estar en buen estado. A nadie se le ocurriría aprender a conducir con un Ferrari, así también para esquiar lo mejor es empezar con material específico para debutantes. Por un lado, hay que utilizar esquís flexibles, cortos y ligeros, con los que giraremos y aprenderemos más fácilmente y que, por otro lado, serán los más baratos, éstos son los llamados "easy carving". Del mismo modo, las fijaciones deben ser de gama baja o al menos media-baja, esto es importante porque gracias a su construcción pueden evitarnos lesiones. La regulación de las mismas es también fundamental, deja que un profesional lo haga el primer día. Las botas deberán permitir cierta movilidad de tobillos para hacernos más fáciles los movimientos a poca velocidad. La comodidad es prioritaria y en este sentido las botas de gama alta no servirán ya que son demasiado duras. Tanto las botas como los esquís y fijaciones se pueden alquilar en tiendas o alquileres ya sea en ciudades o en la propia estación, es lo más recomendable para el primer día. Si por el contrario vamos a comprar el material, hay que tener especial cuidado en la elección de las botas, ya que no todas se ajustan a cualquier tipo de pie y además tendrán que durarte varios años. En cuanto a la ropa, también debe ser específica para practicar este deporte, no hay que olvidar que el esquí se realiza en altura y a temperaturas que en muchas ocasiones bajan de los cero grados y que además un principiante cae a menudo sobre la nieve. Así, lo ideal es que la ropa abrigue bien, sea impermeable y transpirable en la medida de lo posible y sobretodo nunca debemos utilizar vaqueros, chándal u otra ropa de uso corriente. Lo mismo pasa con los guantes, el gorro también será necesario (especialmente para el que sea *****). Otro complemento imprescindible son las gafas de sol o, dependiendo del día, las gafas de ventisca. Sea cual sea el tipo, tanto la calidad como la protección deben de ser siempre aceptables pues la radiación solar en montaña y nieve es tres veces superior a aquella de la playa, incluso en días nublados. Por ello también la crema solar y el cacao de al menos factor 15 son siempre necesarios. Cuidado con todo esto, puesto que mucho de lo que disfrutemos va a depender de lo correctamente equipados que vayamos.
LUEGO, TIENES QUE APRENDER A ESQUIAR
La sensación al ponernos unos esquís por primera vez es la de ser absolutamente incapaces de dar un paso, nada que ver con esa sensación de libertad anteriormente descrita. Puede que ahí esté la clave, tenemos que aprender ya no a andar sino a deslizar, lo cual nos va a obligar a hacer unos movimientos diferentes, si cabe más sutiles. Y es que, en efecto, la técnica de un esquiador parece no llevar una lógica. Por eso, para conseguir esta técnica, hay que realizar un aprendizaje relativamente metódico. No os preocupéis porque aprender a esquiar es muy divertido, fácil y rápido, y con un profesional además será totalmente seguro. Lo primero antes de ponernos los esquís, será conocer el material, para qué sirve y cómo transportarlo. A continuación ya sí podremos ponérnoslos pero antes de bajar cualquier pequeña cuesta hay que aprender a moverse con los esquís, después aprender a subir y, por fin, deslizar. Esa será la primera sensación de libertad, muy breve, pero para un debutante una gran satisfacción. Esto sólo es un primer paso, hay que seguir, aprender a frenar en cuña, luego aprender a girar también en cuña, hasta que finalmente uno ya esté preparado para subir en un remonte mecánico. Podría parecer que estas primeras clases carecen de importancia para el futuro y que sólo son unos rudimentos para poder empezar a esquiar aceptablemente. Nada más lejos de la realidad, desde que el debutante se pone unos esquís, estará aprendiendo a ser un buen esquiador (o malo) y muchos de los gestos por insignificantes que parezcan ahora, seguirá realizándolos cuando ya sea un esquiador experimentado, muchos vicios o defectos también los seguirá manteniendo. De lo que se trata es de aprender los movimientos correctos y no coger esos hábitos que en un futuro podrían entorpecer la progresión del neófito. Es cierto, un debutante aprende a hacer la cuña (la forma de girar elemental), pero en realidad el profesor le está enseñando los gestos para en un futuro hacer paralelo y luego carving.
Sin duda el esquí es un deporte muy técnico y que evoluciona continuamente, requiere de un aprendizaje apropiado y, en este sentido, aprender correctamente de forma autodidacta es totalmente imposible. Se podrá aprender a deslizar, a mantener el equilibrio, incluso a girar o a ir rápido, pero nunca a ser un buen esquiador, para eso necesitaremos a un profesor. El profesional va a transmitir estas destrezas siguiendo una progresión lógica pero a la vez tratará de hacer pasar un rato ameno al alumno, después de todo, de lo que se trata es de disfrutar lo más posible. El hecho de aprender e ir superando etapas, será un motivo de gran satisfacción para cualquier esquiador. Aunque parezca que el profesor sólo trata de hacernos pasar un rato divertido, en realidad en todo momento estará pendiente de que los movimientos del alumno sean los apropiados, corrigiéndolos con juegos y ejercicios, ya no sólo para que esquíe mejor, sino para que lo haga de forma segura, eficaz. Y, sobretodo, cuando se esquía por primera vez el profesor puede ser determinante para evitar cualquier lesión. Por eso éste ha de ser un profesional entrenado para su labor y aparte de ser un buen esquiador ha de ser al mismo tiempo un buen pedagogo, teniendo que capacitarse para ello en una escuela específica a tal fin. Desgraciadamente hay pocas en España, sólo un centro hasta ahora ubicado en la estación de esquí de Candanchú que ha preparado durante más de cuarenta años a la mayoría de los profesionales, es la Asociación Española de Enseñanza del Esquí. Asimismo, la Federación Española de Deportes de Invierno trata de sacar su propia escuela con resultados aún inciertos. Parece que por fin va a haber una titulación que reconozca oficialmente a este profesional, una necesidad de hace ya muchos años. Buenos profesores se van a encontrar tanto en las propias escuelas de las estaciones (posiblemente los más experimentados) como en los clubs y escuelas de las ciudades aunque en este caso es más difícil que sean profesionales. Una clase particular de 55 minutos puede costar entre 4.000 y 5.000 pesetas dependiendo de la estación, por supuesto, ésta es la mejor opción para aprender. El número ideal será de tres alumnos que, además de hacer una clase personalizada, será más divertido. Lo más económico serán los cursillos de semana en donde te encontrarás con esquiadores de tu mismo nivel y en donde aparte de aprender, sobretodo, se disfruta. Suelen ser grupos de entre 6 y 8 esquiadores y el precio estará entre las 14.000 y 18.000 pesetas por 12 horas semanales. Las escuelas también organizan cursos de 24 horas semanales, tiempo especialmente recomendable para un principiante.




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